¿Qué nos puede pasar a mi bebé y a mí?

El azúcar en la sangre se utiliza para obtener energía. Un pequeño aumento en el azúcar en la sangre después de comer es normal, pero un aumento excesivo no lo es. Cuando su nivel de azúcar en la sangre es demasiado alto, el exceso de azúcar se comparte con su bebé. Cuando el bebé recibe demasiada azúcar de usted, la almacena en forma de grasa. Esta es la razón por la cual algunas mujeres con diabetes gestacional tienen bebés muy grandes (macrosomía). Estos bebés corren el riesgo de sufrir una caída rápida de su azúcar en la sangre inmediatamente después de nacer. Esto no es saludable y es posible que estos bebés necesiten ir a un área de cuidados especiales, como una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN).

Además de ser difíciles de cargar, los bebés grandes son más difíciles de dar a luz. A veces ocurren lesiones de nacimiento tanto para la madre como para el bebé. El brazo o el hombro del bebé podrían lesionarse durante el parto. También puede ocurrir daño neurológico en la cara y los brazos. Si su bebé es muy grande, usted puede sufrir lesiones vaginales (en el canal de parto). Para evitar lesiones de nacimiento, algunas mujeres necesitarán una cesárea. Una cesárea significa que el bebé nace mediante una cirugía.

Cuando los niveles de azúcar en la sangre son demasiado altos, el bebé recibe menos oxígeno. Algunos bebés no toleran bien este estrés. Se cree que esta es una de las razones de los partos de fetos muertos (cuando un bebé muere antes de nacer). Estos datos no tienen la intención de asustarle. Hoy en día, con una buena atención médica, estas cosas no ocurren con mucha frecuencia.

Fuente: Sweet Success, California Diabetes and Pregnancy Program, CDAPP, 2014